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Oteil Burbridge in Spanish

 

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OTEIL BURBRIDGE

Haciendo las paces con su costado más jazzístico

 

entrevista de Phil DiPietro

traducción de Sebastián Caffini

 

Oteil Burbridge es más famoso en el mundo del rock’n roll, como el bajista de los bajistas de rock sureño, asegurando el groove con una púa y un Precision Bass como el maestro fundador del groove de los Allman Brothers, Berry Oakley.

Oteil es más reconocido por su rol como miembro fundamental y bajista virtuoso en la escena de las bandas de jams, y específicamente por su rol en Aquarium Rescue Unit (ARU), cuyas extendidas jams jazzísticas tienen más en común con la fusión sureña de los Dixie Dregs o la vieja escuela de George Benson (con Oteil tocando los solos de 64 compases de George) que con las zapadas exploratorias de los Grateful Dead y Phish. También es miembro de Frogwings, a menudo llamada por los expertos como Allman Rescue Unit, cuyo lanzamiento del año 2000 es un raro álbum debut en vivo, como lo fue el de ARU, y es generalmente considerado el principal lanzamiento dentro de ese género. Con estas bandas, ha sido virtualmente pionero en tocar numerosos acordes en el contexto de una canción de rock vocal. Ningún otro bajista emplea esos dulces voicings con tanto buen gusto, ni cambiándolos cada noche, como lo hace Oteil.

Ardiendo con la misma intensidad dentro de Mr. Burbridge hay una personalidad más jazzística, manifiesta en muchos de sus proyectos. Con su propia banda, The Pacemakers, es el compositor principal y líder de una banda acuñada en un jazz orgánico, con feel sureño e influido por el gospel, mientras que sus apariciones en Soulive lo colocan en el rol de co-solista, tocando temas de Pat Martino y Wes Montgomery, Trudy Pitts y Jimmy Smith. Notablemente, su sonido con esta banda se abre paso en la mezcla idénticamente, sino mejor, que el del guitarrista de la banda, Erik Krasno. Con The Funkin’ Truth, provee el almohadón sobre el cual flota la guitarra de Leo Nocentelli, mítico guitarrista de los Meters. En “The Stranger’s Hand”, Oteil golpea fuerte junto con el baterista Steve Smith, el ex Flecktone Howard Levy y el ex Mahavishnu Jerry Goodman en grooves que recuerdan y sintetizan sus varias experiencias. Agréguese a todo esto que Oteil sabe tocar en cualquier estilo, con un fraseo tan musical que es al mismo tiempo silbable e indiscernible, y que es uno de los pocos solistas de jazz que canta en unísono con su instrumento, con una voz capaz de una potencia extrema a lo largo de un rango extendido. Si hay algún elemento en su estilo que deba ser considerado su sello personal, seguramente lo es su original sistema de acordes, resonantemente ricos y nunca confusos, a menudo intensamente alterados. Finalmente, como Benson, otra marca registrada de Burbridge es llevar un vamp de jazz hacia terrenos armónicos absolutamente inexplorados. Ciertamente, no necesito continuar para dejarle en claro a cualquiera que lo haya visto u oído, que Oteil es uno de los músicos y solistas de jazz más excitantes de la actualidad.

 

* * *

 

En términos de números, eres más conocido como músico de rock con los Allmans, e inmediatamente después, como estrella de bandas de jams. Parece que con relación a tu prodigioso talento y habilidades como músico, recibes una cantidad de atención desproporcionada en los círculos jazzísticos. ¿Te resulta frustrante, y planeas cambiar la impresión que tiene la gente o tus propios objetivos en tal sentido? 

OB: No, no me molesta porque no soy realmente un músico de jazz. Realmente no he practicado tocar solos sobre standards de jazz en profundidad. No podría ir a una jam jazzística y tocar “Giant Steps”. Me considero un músico de funk con fuertes influencias jazzeras y latinas. De hecho no concuerdo con lo que dijiste sobre la atención que recibo. Creo que la comunidad jazzística es mucho más consciente de lo que realmente soy capaz, sólo que tengo más prensa en el mundo del rock. 

No sé exactamente en qué contexto, pero sé que tu mudanza a New York en 1999-2000 te trajo una conmoción de actividad jazzística, incluyendo la colaboración con Soulive, agrupaciones con Erik Krasno y la gira de The Funkin’ Truth con Leo Nocentelli. ¿Nos cuentas como surgieron todas esas actividades y colaboraciones? 

OB: Realmente surgieron porque estaba en un punto muy bajo en mi vida. Había perdido la batalla contra las adicciones al alcohol, las drogas y el sexo. Dejé a mi esposa porque era incapaz de ser un buen marido y me sentía desconsolado, así que me fui a New York. Pensé que por lo menos trataría de tocar con buenos músicos para darle algo de sentido a mi vida. Unos nueve meses después tuve una experiencia extremadamente poderosa que a la larga me llevó a convertirme al Cristianismo (un milagro enorme en sí mismo) y desde entonces, con la ayuda de Dios, me abstuve exitosamente de las drogas, recompuse mi matrimonio y he sido un marido fiel. Ya no vivo en New York pero todavía me encanta tocar con esa misma gente. De hecho, probablemente los veas en mi nuevo álbum. 

Durante esa época en New York, o antes incluso, ¿estuviste en jams con algún peso pesado famoso del jazz? 

OB: Tuve la suerte de tocar con algunos de mis héroes, como Jerry Goodman, Dennis Chambers, Steve Smith, John Patitucci, Tony Levin y Roger Hawkins. 

Todos estos proyectos, así como la gira de los Pacemakers en el 2000, demuestran que estás comprometido con el jazz. 

OB: Bueno, diría que estoy comprometido con un estilo “más jazzísitico”. El rock and roll me paga la jubilación y los Pacemakers me alimentan el alma. 

Tuve la fortuna de verte en un recital con muy poco público (lo cual no fue muy afortunado para ti) debido a la falta de promoción y a cierta información incorrecta, en Pollstar. Tocaron como dos horas y media. Durante el show, se rompió una ventana y ustedes siguieron tocando, lo que habla muy bien de tu ética de trabajo. ¿Puedes decirnos de dónde viene eso?

 

OB: No me importa si no vienen 20.000 personas a los shows. La música es para Dios y para mí. Si alguien más quiere subirse al viaje, genial. Supongo que eso viene de mi experiencia con Aquarium Rescue Unit. Nunca nos importó nada de eso. Si priorizas ese aspecto, nunca harás nada artístico, ¡más vale que te vayas a tocar con los Backstreet Boys! Se empieza con muy poco y a la larga vas creciendo. 

Eso, sumado a tu consistencia como ejecutante, es asombroso. ¿Cuántos shows en cuántas noches hicieron en esa gira de los Pacemakers? ¿Cómo mantienes la voz en buena forma para hacer todo ese scat? 

OB: Bueno, trato de tomarme dos días libres por semana, por lo menos. Sin embargo en esa gira hicimos 22 ciudades en 27 noches. Hacerlo todas las noches es lo que solidifica la voz y también la técnica. Cuando hacíamos 200 shows por año con ARU, nunca necesitaba practicar y mi técnica estaba mejor que nunca. 

Cuéntanos sobre los Pacemakers. ¿Cómo elegiste las diferentes formaciones que han tenido? 

OB: La gracia de Dios está en como encuentro a los músicos para mis bandas. Nunca pude armar la misma formación dos veces. A veces pienso, “¡mierda, no voy a poder conseguir a toda la gente que necesito!”. Pero luego todo se soluciona de alguna forma. 

¿Y cómo clasificarías la música? Creo que hay una poderosa veta sureña que atraviesa las composiciones. 

OB: ESPERO que la haya. Yo no soy del sur pero la mayoría de mi música favorita sí lo es. La música sureña, por lo menos la más vieja, tiene una onda humilde y sencilla que es única. Espero que al menos algo de eso se refleje en mi música. Sin embargo no sé cómo clasificarla. 

Los shows en vivo son una gran expansión orgánica de los temas en el disco. No sé si es simplemente la forma en que tocan juntos o si viene de la ética de las bandas de jams, pero la forma en que evolucionan las improvisaciones de todos los miembros de la banda (tu sabes, esa onda relajada de “tómate tu tiempo, toca otro estribillo”) realmente hace la experiencia en vivo. Nunca degenera en eso excesos que caracterizan a algunas de las bandas de jams. Se hace más emocionante a medida que intervienen Mark, Kebbi, Jason o Kofi, y tú. 

OB: En primer lugar creo que es un error atribuir el origen de las jams al rock and roll. Las bandas de jams originales, los Grateful Dead y los Allman Brothers fueron influidos por el JAZZ cuando comenzaron a hacer largas jams. Creo que cuanto más formación jazzísitca tengas, menos probabilidades hay de que tus jams degeneren en excesos aburridos. ¡Se llama IMPROVISACIÓN! 

¡Coincido con la mayor sinceridad! ¿Han pensado en lanzar un disco en vivo con los Pacemakers? 

OB: No, todavía no, pero eventualmente lo haremos. Para eso tengo que tener una misma formación durante un período prolongado de tiempo. 

¿Preferirías tocar con los Pacemakers antes que con Kofi? ¿Alguna vez lo piensas en esos términos? 

OB: Siempre prefiero tocar con Kofi antes que hacerlo sin él, pero realmente tuve la bendición de encontrar a Jason Crosby, que toca los teclados y el violín. Tiene un gran disco en el que yo intervine llamado “Out of the Box” que se puede conseguir online. 

Realmente, ¿qué porcentaje de tu tiempo le dedicas a tu costado más jazzístico? 

OB: Los Allmans sólo trabajan seis meses por año, así que tengo toda la otra mitad del año para hacer lo que quiera. 

Démosle una mirada a tu proceso compositivo. ¿Las canciones te salen sobre el papel, te salen directamente de la mente o surgen de jams? 

OB: Usualmente comienzan con la batería. Originalmente soy baterista. Tengo una batería, unos teclados y un par de guitarras, así que comienzo con cualquiera de ellos dependiendo del humor en que esté. 

¿Por qué el estilo de Soulive te toca tan de cerca? Para la gente que no te ha visto tocar con ellos, eres más bien un co-solista, tocando algunas líneas de bajo. 

OB: ¡PORQUE SON MUY CONDENADAMENTE FUNKY!!! Me encantan estos tipos, tanto como el pan de maíz. Lo MÁS IMPORTANTE en cualquier banda es la QUIMICA. ¡Y, DIOS MÍO, ESTOS TIPOS LA TIENEN!! 

Eres un bajista que toca solos en el mismo nivel que los mejores guitarristas de hard bop. Además puedes cantar scat a voluntad, como pocos músicos lo hacen. Benson es el único que se me ocurre. Sé que tipos como Rosenwickel o Charlie Hunter cantan algo de scat últimamente, pero no tienen ni remotamente la poderosa riqueza de tu voz. ¡Inclusive cuando cantas en el registro agudo, podrías derribar a alguien en la primera fila! 

OB: Bueno, aprecio eso, pero no creo que sea ni remotamente tan bueno como Wes Montgomery, Geroge Benson, Grant Green, Kenny Burrell, Pat Martino, Joe Pass, Herb Ellis, Tal Farlow, etc. 

¿Cómo desarrollaste tu técnica al estilo guitarra de jazz? 

OB: Lo que tengo lo aprendí de haber escuchado a los músicos que te nombré, cuando crecí en mi casa. Mi padre es un fanático del jazz. Nunca me interesé tanto por aprender standards, como lo hicieron esos músicos, sin embargo. Me interesaban más el funk y la fusión, y más adelante el blues y el bluegrass. Pero tengo formación en jazz y música latina. 

¿Quiénes influyen en tu estilo como solista y como bajista? 

OB: Principalmente Kofi, pero también Elvin Jones, Wayne Shorter, Herbie Hancock, Allan Holdsworth, Jaco Pastorius y diez mil otros. 

¿Cómo logras ese sonido en el bajo, esa capacidad de abrirte paso en la mezcla incluso hasta actuando como una especie de segundo guitarrista en tríos de guitarra de jazz? 

OB: ¡Eso se debe al genio de ingeniería de Modulus Guitars! 

¿Alguna vez pensaste en hacer duetos contigo mismo en un disco? Creo que podrías lograr algo al estilo Herb Ellis y Joe Pass. Además, sabes tocar muy percusivamente. 

OB: De hecho, estoy planeando tocar todos los instrumentos en una o dos tomas en mi próximo disco: bajo, batería, guitarras y teclados. 

Cuéntanos algo sobre esas extendidas cosas percusivas que haces con el (contrabajo eléctrico) KYDD. Quiero decir, ¡incluso hasta “tocas” el pie sobre el cual el bajo descansa! Eso fue un gran elemento de los shows de los Pacemakers en el último año. 

OB: Esa es otra de las cosas que puedo hacer gracias al maravilloso diseño de ese instrumento. Bruce Kaminsky es simplemente un genio. 

Has hecho algunas colaboraciones con Victor Wooten. ¿Hay algún otro bajista con quien te gustaría grabar? 

OB: Victor es el bajista más revolucionario que haya aparecido en la escena en 30 años. También me gustaría hacer algo con Gary Willis y Mike Pope. Creo que son los mejores bajistas que hay en este momento. ¡Esos dos sí que se saben los standards! ¡Wow! 

Hablando de “Victah”, las estrellas de ambos parecen estar de algún modo conectadas. Cuéntale a los lectores sobre tu especial conexión con Vic y su sabio hermano, Regi. 

OB: Bueno, Victor y yo nos conocimos por medio de un baterista fenomenal, Billy Drummond. Los dos tendríamos 19 años. Todos los hermanos Wooten me volaban la mente, y hoy también. Victor creó una técnica totalmente nueva. Incluso Jaco tocaba usando una técnica totalmente convencional; era su estilo lo que era completamente diferente. Con Victor, es su estilo Y su técnica. Es una de las maravillas modernas del mundo. ¡Es como las pirámides! 

Una pregunta más sobre Victor: en más de una ocasión él dijo que TU eres el bajista más grande del mundo. Cuando se le pregunta por qué, responde: “Quisiera ser capaz de OIR la música como lo hace Oteil”. Quisiera preguntarle a él qué quiere decir con eso, pero como ahora te tengo a ti aquí, te lo pregunto. ¿Podrías conjeturar o especificar a qué se refiere? Porque si uno lo piensa cuando te escucha tocar, las respuestas surgen solas. Lo que haces con las pentatónicas, el sonido increíblemente rico y ENORME que obtienes con los acordes, las líneas melódicas que parecen ir cada vez más “afuera” en los vamps, para volver a los sonidos consonantes... 

OB: No creo que tenga la mejor técnica y ciertamente no soy el más versado en standards de jazz, lo que creo que es el pico más alto que se puede alcanzar. Respeto a los músicos de jazz tanto como a la cantidad de disciplina que hace falta para tocar esa música. Sin embargo, pienso que Dios nos puso a todos aquí para hacer cosas diferentes. Si realmente estuviera destinado a ser el mejor músico de jazz no tendría otra alternativa que perseguir ese destino. Soy holgazán pero no cuando se trata de algo que deseo fervientemente. Tengo celos de tipos como Jaco, Gary Willis y Mike Pope, pero no tanto como para perseguir esa dirección, de modo que tengo que revisar mis motivaciones. Lo que encontré es que hay un sonido en mi mente que requiere una habilidad de tocar cambios pero en un contexto más funk. O en cualquier groove, para el caso. Me encantan los tiempos irregulares y los grooves latinos, también. De modo que persigo un sonido que escucho en mi mente. Ahí es donde está mi fortaleza. Se trata más de ese sonido que del bajo. 

¿Hay algún bajista desconocido, o ejecutante de algún otro instrumento, sobre quien nos quieras hablar? 

OB: Todavía estoy tratando de encontrar a esos tipos. Los que conozco son bastante conocidos, como Matt Garrison. No se cuánta gente conoce a Mike Pope, ¡pero lo conocerán! 

Cuéntanos sobre la creación del CD de Steve Smith, “The Stranger’s Hand”. 

OB: Bueno, eso fue una gran emoción porque Steve y Jerry (Goodman) eran dos de mis héroes de la adolescencia. Volví a escuchar ese disco después de un tiempo sin haberlo escuchado y me mató. Tengo que alejarme de algunas cosas durante un tiempo para saber si me gustan realmente o no. Todavía ni siquiera escuché el disco de los Allmans “Peakin at the Bacon”. 

Cuéntanos sobre tu reciente reunión con el Coronel (Bruce Hampton), Sipe y Jimmy (N. del T.: ex compañeros de Oteil en Aquarium Rescue Unit) en la jam de Navidad de Warren Haynes. ¿Cómo lo sentiste? 

OB: Como un viejo para de jeans favoritos. Fue tan divertido hacerlo de nuevo. Estamos hablando sobre hacer algunas fechas más con esa formación. ¡Parece que somos más populares ahora que cuando estábamos juntos! 

Siendo tan proficiente como lo eres tú en tan variados estilos, debe ser muy difícil decidir qué es lo próximo que vas a hacer. ¿Se te hace difícil decidir la próxima dirección a seguir? ¿O en tu mente no hay duda sobre las cosas que tienen prioridad? 

OB: Honestamente, ¡ni siquiera me molesto en pensarlo! 

Tomemos tu lado mas jazzístico con los Pacemakers, por ejemplo, y veamos los lugares donde tocan. Quiero decir, en New York tocan en lugares como el Wetlands y el Lion’s Den en lugar de hacerlo, por ejemplo, en el Blue Note. Y llevándolo a otro nivel, durante todo el verano tocas en lugares enormes con los Allmans. Si por alguna razón los Allmans se tomaran un verano de descanso, creo que los Pacemakers podrían tocar en los festivales de jazz europeos de verano y serían muy bien recibidos. 

OB: Me encantaría tocar en esos festivales, pero donde estamos ahora es en la escena rockera. Uno de estos días Dios me va a llevar a esos festivales. Estoy feliz en el lugar donde estoy ahora, sin embargo. 

Oí que estuviste de jams con la gente de P-Funk este año. ¿Salió algo de eso? 

OB: En realidad, eso CASI sucedió, pero no fue así. 

¿Algún otro proyecto interesante en la pantalla de tu radar? 

OB: No por el momento. Sólo los Pacemakers con algunos invitados especiales. 

Con todo lo que te está sucediendo, ¿podría haber alguna llamada soñada de algún jazzero que te hiciera revisar las prioridades? 

OB: La mitad de mí te diría que no..., pero seamos sinceros, si Wayne Shorter me llamara y me dijera que él y Joe (Zawinul) quieren rearmar Weather Report con (Peter) Erskine y yo, seguramente dejaría todas las bandas en las que estoy y me iría a cumplir el sueño de la infancia. ¡Hey, sólo se vive una vez! 

He visto que te tomas mucho tiempo para compartir con los fans en los shows de los Pacemakers, contestando preguntas que te deben haber hecho miles de veces, enseñándoles acordes a los bajistas entre el público, permitiéndole a los fans que graben los sonidos y filmen los procedimientos. De hecho, el único músico que conozco que sea más generoso que tú con el público es Jimmy Herring. ¿Qué te hace ser un espíritu tan desprendido? 

OB: Bueno, un par de cosas. Yo no acostumbraba ser así. Ver a Béla Fleck con sus fans realmente me voló la mente. La gente no se olvida de esas cosas por el resto de sus vidas. Y también algunas malas experiencias que tuve con mis héroes. Dicho lo cual, sin embargo, no siempre puedo estar disponible para la gente porque soy un ser humano y a veces simplemente quiero irme, pero creo que hay formas amables de hacerlo y formas miserables de hacerlo. Pido disculpas a todos los que traté de la última forma. 

OK ...entonces, cuéntales a los fans del lado más jazzísitico de tu espectro qué pueden esperar. 

OB: Los Pacemakers estarán otra vez en la ruta en Abril de 2001. ¡Y estén atentos, porque los Pacemakers pueden estar en las tiendas de discos en cualquier momento! Habrá novedades en mi website. Comenzaremos a trabajar en el próximo disco de los Pacemakers en marzo, mientras esté en New York con los Allmans. Espero que será un disco más jazzístico, funky, humilde, sureño y espiritual que el último. Este nuevo disco va a estar dedicado a Josué, el hijo de un carpintero conocido como Jesucristo. Creo que será el primer disco de jazz, funk, fusión y gospel. 

Suena sorprendente ...¿quisieras agregar alguna otra cosa? 

OB: Sólo que estoy agradecido por compartir mis pensamientos y mi música con todo el mundo. Y la bendición de Dios. 

 

Reproducido por permiso de allaboutjazz.com. Copyright © 2001 All About Jazz y Phil DiPietro.

 

 

 

 

 

                                  

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Last modified: June 16, 2009